Yo ya la venia observando hace un tiempo, tenia un puñado de hábitos que seguía a rajatabla cada vez que veía a su... ''compañero''. Al principio solía confundir eso de hablar honestamente con decir lo que el otro quería escuchar, eran palabras al final, pero generaban distintos efectos. Aveces tenia la habilidad de vivir un segundo en la mente de quien ella quisiese y escaparse en plena reacción, su técnica estaba en eclipsar los segundos con todo tipo de artimañas.
Llegaba, lo saludaba y ya sabia qué decirle para que la envolviera en sus brazos, sonreía inertemente y volvía a su punto de fuga ... Era extraña, tenia todo tan calculado que se olvidaba de contar con palabras lo que si era realmente necesario.
Mientras acomodaba su pelo detrás de las orejas (señal de incomodidad) hablaba de el como si fuera ella y ni los suspiros entendían, seguro había dejado algún mensaje entre lineas para que después lo hablara con la almohada.
Un día la vi decidida y con los ojos de vidrio, podia escuchar sus pensamientos y adivinar sus pisadas. Vi que tomó una bocanada de aire y cuando lo vio superó la confusión de las verdades. Soltó palabras, frases y algun que otro pasaje de su vida pasada. No se dio cuenta pero una vez más estaba hablando desde alma -y ya había pasado bastante tiempo desde la ultima vez-
Cuando le advertí no me hizo caso, se escapó de mis llamados de atención
y tomó decisiones precipitadas. Y bueno, por tardarse tanto ahora está extrañando algunos paseos.