15/07/2011

Nadie nos promete entender todo desde el principio.

 De promesas rotas,
de pasos al costado,
de distancias cercanas.
De tantas condiciones impuestas y hasta tratos indiferentes.

Quizás la vida se hizo para esto, solo para esto:  Para jugar a las sorpresas. 

Alguien me regaló la capacidad de decir lo justo y necesario en el momento preciso, y creo q siempre tengo el punto exacto para elegir cuando y como.
Alguien me enseñò a escuchar y encerrar solo las palabras  que necesito.
Se pueden entender los extremos... pero las vistas, en ciertos casos no son mas que expresividades q solo, tambaleando en el limite se logran comprender.