de pasos al costado,
de distancias cercanas.
De tantas condiciones impuestas y hasta tratos indiferentes.
Quizás la vida se hizo para esto, solo para esto: Para jugar a las sorpresas.
Alguien me regaló la capacidad de decir lo justo y necesario en el momento preciso, y creo q siempre tengo el punto exacto para elegir cuando y como.
Alguien me enseñò a escuchar y encerrar solo las palabras que necesito.
Se pueden entender los extremos... pero las vistas, en ciertos casos no son mas que expresividades q solo, tambaleando en el limite se logran comprender.
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